A veces,
más veces de las que debería
o quisiera,
porque no siempre
querer es poder
y las ganas se chocan
con lo cotidiano.
Algunas veces,
cuando a pesar de la militancia
de mi música
y sus escobas,
la melancolía esparce
su tierrita
o escucho a Piazzola,
esas veces,
vuelven las ganas
de que empecemos
a hacer esa vida juntos
de la que tanto hablamos
desde que estás ahí.
Debato con vos el tamaño
de las papas fritas
y sermoneo
sobre la importancia
de la cáscara
y sus vitaminas
Te cebo un mate
Nos vamos caminando
despacio por el parque
te hago un cactus
como por arte de magia
y hacés otra vez
esa sonrisa.
Y le ponés a mi casa
todo el azul que necesita.
A veces no sé
cómo sacarte de ahí
si estás,
al menos estás,
te siento.
Y casi es como si
te pudiera tocar.
A veces no sé
si sacarte de ahí
si al final
puede ser el único lugar
en donde te vea
para siempre.
Y solo me queda esperar
el milagro
si se puede llamar milagro
al hecho natural
de que pases
del campo de mi imaginación
al de mis sueños.

esta muy lindo...
ResponderEliminarGracias, "Unk", jajaja!! Un abrazo!
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