martes, 8 de diciembre de 2015

Vivir de a dos

Vivir solo: un ejercicio de la libertad pero.
Vivir solo es un sinsentido. En realidad, es un oxímoron: el vivir conlleva a la manada, porque nadie sobrevive solo. Ni sola, aunque si vamos al caso, las mujeres saben más de manadas y ni por asomo se les ocurre.
No hablo de compartir casa, hablo de andar por la vida.
¿Cómo debería ser? ¿Como lo dicen los papeles, las reglas, la abuela, la vecina?
Yo quiero esta forma de estar acompañado en la vida:




Quiero andar en el aire y quiero que andes en el aire.
Quiero que te muevas, y no siempre para arriba. Que cambies de forma, que la busques todo el tiempo, según mande la ventolera de lo que día a día nos construye.
Y hacer lo mismo, moverme hacia arriba y hacia abajo y dejarme llevar, consciente de mí mismo.
Y en lo posible, cada tanto enredarme con vos.
Porque mi forma sola no me alcanza para ser, y la verdadera belleza se construye con el otro.