sábado, 16 de agosto de 2014

Ellos vuelven



A pesar del tajo
las palas,
el cartel,
el trolebús,
el humo,
la patada,
el malhumor del vecino,
el liquid paper,
la tormenta,
las siete mil cochinillas,
la arena abrasiva
y los ridículos zuecos
humillantes y apretados.

Después de esa muerte transitoria,
sin conciencia de su vida
ellos vuelven.

No es que sepan que en el mundo
cada día son menos.
Ni que están en la ciudad
de hollín y polvo y sordera
y hay que ponerle el hombro.

Quizá lo sospechen apenas.

No lo hacen por los chicos.
Apenas saben de sus propias semillas.
Por las dudas,
solamente,
ellos vuelven.

Explorando abajo
con avidez de lactante
aspirando arriba
sin poder toser.
Lllevando apenas la cuenta
del frío y de la luz del sol.

Se duermen como los abuelos,
como una cáscara sin vida
pero vuelven un día
llenando de verde
las casas que no entienden.

No saben de sus pares
y no se sienten solos.
No necesitan terapia
Ni alegría de vivir.
Ellos brotan,
Viven,
Vuelven.



Foto:
Ciruelo de Flor en flor,
Mitre al 900, 15 de Agosto de 2014. 

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